El Desengaño del Pobre e Iluso Buen Hombre: - 26 de agosto, 2006

Todas sabían su nombre y su forma de trabajar en la hostelería, era un buen compañero con mucha ilusión para reunir dinero y así poder gastarlo con alguna mujer extranjera, para solo poder hablar o quizás algo más, luego por las mañanas su labor era en la administración pública, pero seguía siendo igual de feo y de buen hombre.

Fueron muchos y continuos sus fiascos con estas mujeres, su manera de actuar era siempre la misma, las hacia la declaración de hacienda y las dejaba su teléfono para luego poder invitarlas. Pero nunca salía airoso de estas situaciones, y pagaba las cenas, comidas y copas para llevarse un calentón y trabajar más desesperado en banquetes, bodas y comuniones, más con ansiedad e ilusión por si algún día recogía las semillas que malgastaba.

Era hombre casado con tres hijos, harto de la rutina de su mujer y el poco caso que sus hijos, en edad adulta, le hacían era el motor para emprender una aventura arriesgada y de persona inestable, lo mismo le daba una ecuatoriana con 5 hijos que una nicaragüense que de pequeña cazaba cocodrilos, que una negra de una tribu de la Amazonía.

Empezó a confiar en mi persona y con una gran excitación me llamó porque deseaba hablar conmigo, me imaginé de lo que quería hablar y no me equivoqué.

Esta vez sí, dijo con unos ojos brillantes, es una mujer búlgara de Bulgaria y tiene tres hijos. El desgraciado hombre tenía ya 60 años y la mujer 52, ambos habían fracasado en sus vidas amorosas, ella era una víctima más de la violencia de género (no se qué significa eso de genero, pero lo era). Su marido búlgaro era un borracho de cerveza y ron y no podía realizar el amor físicamente por borracho, pero si dar alguna hostia de vez en cuando, cual bestia sin escrúpulos.

El desgraciado empezó a contarme paso a paso de su aventura en ciernes. En su primera cita, una vez de haber realizado una labor administrativa importante para la búlgara, ésta accedió, según mi opinión, a pasar a ver a este hombre de pocas luces y muchas sombras, pero bueno de corazón. Pues bien, ella apareció, según relato del protagonista, con una especie de mantón como falda y tapada hasta el cuello y eso que era verano. El la dió a entender que eran muy bonitas sus vestimentas pero que sería mejor que se liberara de tanta ropa y se pusiera un vestido, falda y lo que fuera más corto y más sexy. La propuso que se mirara al espejo y se repitiera una y mil veces: qué bella soy. Ella le dijo: es que no sabes el culo más gordo que tengo. El la puso la mano encima de la rodilla y ésta se la apartó.

Quedaron cuatro veces más y la búlgara, además de contarle sus penas y agobiarle más al desgraciado, se bebía y comía todo lo que él de buena fe la pagaba, pero eso sí, cada día vestía más sexy, claro más dinero gastado, mejor vestida, hizo otra envestida al intentar darla la mano, pero otra vez agua, se apartó y otra negativa típica de mujer: es que vas muy rápido y no te conozco muy bien, (cosas de mujer). El, con coraje y orgullo, la contestó: pero si estamos ambos aquí y ahora, en este tiempo y espacio ¿será por algo no?, porque no somos dos jóvenes de 22 años, y además sabemos que nuestras familias son una ruina.

Demasiado fácil para una mujer: NECESITO TIEMPO y además creo que quiero a mi marido. ¿Se REFERIRIA AL HIJO DE PUTA IMPOTENTE Y BORRACHO?, MOTIVO MAS QUE DE SOBRA DE HABERLA DEJADO SOLA CON SU MARIDO EL BULGARO, pero la historia debía de continuar. La hizo un amago de beso en la boca para luego besarla en la nariz, se llaman besos relax, según mi diccionario del putero, luego otro en la frente, ella le enseñó un poquito de su escote y luego se lo subió. Lástima que el desgraciado no sepa interpretar estos trucos de mujer, la dijo directamente: déjatelo más abajo y enseña lo bonito que tienes. Ella, remolona, salió airosa con más facilidad: me da vergüenza porque en mi país no es así del todo y no se… El contestó con poca sutileza y perdiendo los nervios, justo lo que ellas quieren ver, (EL GRADO DE PACIENCIA Y COMO SALIMOS DE SUS FRASES, ASI COMPRUEBAN MUCHAS COSAS DE NUESTRA TEMPERATURA Y A LO QUE VAMOS CON ELLAS), la dijo: déjate ya de tu país, estas en España y olvida por favor a tu marido y a tus tres hijos, porque si estas conmigo aquí es por algo, (un poco brusco). Si fuera como el carné por puntos habría perdido más de la mitad.

Tuvo que recurrir a mí para que le aconsejara, pues el hombre tenía un alto grado de ansiedad y nerviosismo, propio del típico chico de 20 años que se ha desengañado de un amor. Me comentó lo del beso en la frente, las sugerencias que la hizo de cómo vestir, el gasto económico que llevaba con ella, el marido borracho e impotente y los trucos que esta mujer le hacia para salir airosa y comer, cenar y beber a costa del sudor del trabajo, de los extras de hoteles y para complacerla a ella, y también sus códigos y trucos para llamarse y que sus respectivas parejas no les pillasen haciendo el tonto.

Lo primero que le propuse, habida cuenta del dineral que había gastado, es que se fuera con profesionales del sexo de quienes yo le podía facilitar tanto sus números de teléfono como sus direcciones y otros lugares, porque era seguro que en media hora o una hora LE QUITABAN LA TONTERIA DE UN PLUMAZO O MEJOR DE UN POLVAZO, UNA BUENA DUCHA, UN JACUZZI, SAUNA Y DOS COPITAS, pero estaba ilusionado cual Don Quijote quería conquistar a su Dulcinea, era un romántico, un desgraciado y un temerario por estar intentando conquistar a una mujer casada.

Pues bien, me dijo que lo que pasara entre ambos debía de ser en determinadas zonas y entre las 6 y las 9 de la noche, entonces solo quedaba un lugar, el centro de Madrid, y después de tomar un vino dulzón con gambas pagadas por él claro está, se fueran a un Púb irlandés, porque son los únicos sitios en que a esas horas se puede estar un poco sin luz y con buena música, que si bailaba con ella después de beber un poquito y verla las pupilas dilatadas, la pasara muy suave la mano por la espalda y más tarde la diera un beso de amor en la mejilla, la dijera al oído con voz dulce que era preciosa y que no se merecía esa vida, y que el tiempo que estuvieran juntos debía de ser algo maravilloso y que si algún día acababa que fuera con honestidad y como amigos. MUY DIFICIL, PERO YO SE LO DECIA, TAL ERA SU ESTADO DE DESESPERACION Y DE QUERER ESCUCHAR ALGO QUE LE ANIMARA. Lo mejor hubiera sido decirle, déjate de tonterías y quédate con tu mujer porque a ti ni con viagra, biafra o vinagra, y esta búlgara de Bulgaria es más lista de lo que crees. Pero estaba loco de amor, de irrefrenables impulsos, capaz de matar por ella y beber una botella de ron y estrellar su coche en una farola o caer por un precipicio y le debía tender mi mano amiga y colmar su imperiosa necesidad de hablar y ser escuchado.

Realizó lo que yo lo dije y BINGO, me llamo al teléfono y me dijo que si sabía de algún sitio para estar relajados, a gusto y por supuesto que le di varias direcciones para poder estar 3 horas con aire acondicionado, bebidas y una cama de matrimonio.

Al día siguiente era yo el chico con ansiedad, y quedamos para poder hablar de lo ocurrido, no es muy ético, pero me da igual, yo había ejercido de celestina y quería mi parte para poder escribir más.

Me comentó que su aparato no funcionó, lo achacaba a los nervios, la moral y conciencia con su mujer y más cosas, pero me dijo que hubo roces y cariño con la lengua (Qué asco, a esas edades). Me estaba súper agradecido por los consejos y las direcciones, yo ya le dije, EL MUNDO ES TUYO, HAS APRENDIDO COSAS QUE POCOS SABEN, ERES UN GENIO Y DEBES VOLAR, NUNCA FUISTE UN GORRION Y SÍ UN AGUILA CON GRANDES ALAS. Rompió a llorar, lamiéndose las heridas de su infortunado matrimonio y su vida desesperante.

Siguieron de esta forma un par de meses, y ella le quería invitar a un restaurante búlgaro, él como buen caballero la dijo que no gastara dinero y que el día que su marido no estuviera en casa, pues faltaba 2 días por motivos laborales, ella le podría hacer algo típico búlgaro. Ella le dijo que era muy arriesgado en su casa, vecinos que miran, su marido podía ver algún cigarrito (él no fuma) y, en fin, detalles, hasta un preservativo vacío o condón que no fuera suyo…Qué leches. LE DIJE QUE NO LO HICIERA, PERO ESTABA POSEIDO Y NADA NI NADIE LE PODIA QUITAR SU ILUSION DE PENDENCIERO, INGENUO Y POCO ETICO.

Sí señoras/es...apareció el búlgaro y el desgraciado caballero dijo lo típico, no espérate, lo explicaré todo, lo que sucede… El búlgaro NO QUERIA EXPLICACIONES, NI LE ENTENDIA EL HABLA ESPAÑOL AL FEO, que es como le llamaban en las bodas muchas veces, que vote el feo, que vote el feo. El búlgaro, borracho o no, le dió una ensalada de hostias que a día de hoy sigue en el hospital y tengo que ir a verle, y lo que era muy bonito para él, ahora que bebe el líquido con pajita, le tengo que recordar con voz suave y dulce que no debía de haber ido a su casa a probar productos búlgaros, que por lo visto son muy indigestos. Lamento no haberle dicho desde un principio que estaba cometiendo un grave error, pero estaba poseído por el amor y si no le decía algo que le gustaba yo temía por mi vida, por quitarle la ilusión, ahora le han quitado la dentadura y los ojos parecen tomates pero del año 2020, amén de las costillas y de demás heridas. Por supuesto para su mujer e hijos todo fue una pelea contra árabes…Siempre es una buena excusa, pelea contra árabes. Y de ella...Pues la verdad me leo la prensa todos los días por si sale en la página de sucesos.

El desgraciado solo recuerda las palabras del búlgaro, MI ME GUSTA PEGAR POR PLACER, NO POR NECESIDAD Y MENOS POR ACOSTARTE CON ESTA ZORRA.

YO DIGO, NO LA HAGAS Y NO LA TEMAS, me voy al hospital para darle ánimos para una futura conquista, del oeste.

Este escrito ha estado en silencio tres meses y claro llamé al señor apelado para ver como le iba la vida, y me comentó que ahora solo entrena a un equipo de fútbol, a la sección de porteros de categoría alevín, unos 7 u 8 años, que le echó su mujer de casa, que sus hijos no le hablan y que tiene que vivir en Lavapiés en una buhardilla alquilada entre mezclas de razas y con peleas todos los días en la calle, la famosa y multicolor étnica LAVAPIES.



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