El Amanecer más Bonito del Mundo - Sábado, Mayo 24, 2003

Saludos a todos los queridos lectores:

Acabo de ver el programa sobre sexología dirigido por nuestra fantástica experta Lorena Berdun y la verdad es que me pica, ”I mean” (quiero decir), que me he picado con tanta historia sexy, tengo que reconocer que el descaro y profesionalidad de esta mujer me asombra, que manera de vivir su profesión y contar todo sobre el sexo "sin pelos en la lengua".

Yo creo e intuyo que Lorena, en el fondo, es una puritana y que cuando estudiaba no se comía un colín y ahora esta dándonos muestras de sus fantásticas experiencias, (teóricas claro esta) y poniendo cachondo a más de uno, lo hace con picardía, con cara de mimosa y no es nada grosera, digamos que tiene tacto. Pero ¡hay que joderse!, como engaña la tele, la vi paseando con su acompañante por la calle Preciados y, perdóname Lorenilla, pero me tendrías que pagar tú a mi en todo caso, evitaré describir como eres físicamente porque te respeto, además yo me fijo en las tetas, digo en el corazón de las personas y tú tienes muy grandes, creo que yo te enseñaría algo en relación a tu profesión, pero en fin... Enhorabuena por tu programa, como dicen todos para hacer la pelota al presentador de turno, "te lo haces muy bien", ya era hora de que en este país alguien hablara claro de sexo con palabras tan desmesuradas tales como correrse, chuparla, francés, griego, hindú, etc... GIBRALTAR ESPAÑOL (aunque no sé para qué, roca de ladrones).

Los jovenzuelos quizás necesiten esta información, que tú, amiga Lorena, les proporcionas abiertamente, yo por el contrario tuve la suerte de descubrirlo por mi mismo cuando en 6 de EGB tuve mi primera relación con Maite, (compañera de clase). Maite y yo estábamos tan felices por el viaje que íbamos a realizar a Mallorca que para tal efecto cayó el primer porrete, insisto, y no quisiera ser brusco, pero nadie me enseñó a comerla el coño en los lavabos y encima lo hice muy bien, muy suavecito (según ella). ¿Lorena, es posible que algunas personas tengan cualidades innatas para esto del sexo? ¿Cómo se puede saber si una mujer finge un orgasmo? (ésta me la sé), ¿si la mujer hace mucho, muchísimo el "amor", la vagina va cogiendo holgura? Es curioso me estoy poniendo cachondo con tanta preguntita absurda, estoy pensando si con Maite de 11 años cometí algún delito de pederasta o la engañé aquel día, bueno han pasado más de 10 años y ha prescrito el delito, lo chupado, chupado está amiga mía. La verdad es que me enamoré de ella y sufrí en silencio, recuerdo hasta su olor corporal, de cintura hacia arriba, no seáis mal pensados.

No se os ocurra tomar drogas cuando practiquéis el sexo, porque perdería todo su encanto, sería como bailar un tango sin música. (Esto también sucede cuando hacéis el amor con una persona que no améis).

Os contaré la historia de un pescador de un pequeño pueblo de Cantabria: narrativa ¿ok? Apareció tenso, desconfiado, sin saber exactamente donde se encontraba. Estaba aturdido de un largo viaje sin rumbo, rompiendo con el tiempo y el espacio como le gustaba a él. Se percató de que estaba en una gran parada de autobuses y que no podía salir de allí debido a una gran tormenta. No tenía sitio donde dormir, ni rumbo que seguir. Le era indiferente. Su cuerpo temblaba cada vez que la naturaleza le obsequiaba con un trueno cada vez mas fuerte. De repente apareció una mujer que le miró fijamente como compadeciéndose de la infelicidad del pobre pescador. La mirada se hizo más penetrante, desconfiada y provocativa, hacia él. Los dos sentían miedo, pero fue él quien dió el primer paso al frente para preguntarla dónde se encontraba, a lo que ella le contestó: “esta usted en el jardín de España”. Una segunda pregunta por parte del pescador no se hizo esperar: “¿dónde estoy exactamente por favor señorita?” Esta vez la respuesta fue clara: “esta usted en Tenerife”, más concretamente en Santa Cruz, la capital, su capital. "¿Tiene algún sitio para hospedarse esta noche?”, preguntó ella. El respondió que no. Entonces la dama le ofreció su casa para dormir, tomar una ducha, y un vaso de leche caliente, así sucedió todo a pies juntillas. Al pescador se le veía otra cara. Ya no estaba tan confuso ni tan siquiera tenía miedo de lo que estaba buscando. Sentía que era real eso de que el destino está marcado con letras de fuego y no hay nada ni nadie que pueda cambiarlo.

Una vez que el señor miedo y la señora incertidumbre se quedaron esperando en la puerta, las dos personas, que estaban recostadas sobre el sofá, tapados con una manta, propusieron ver una película de vídeo que sin duda no les interesaba. Mientras el vídeo hacia su función, los roces, tanto voluntarios, como involuntarios se sucedían cada vez más intensos y recíprocos, la manta ya abrasaba, parecía eléctrica en vez de natural, la temperatura subía por momentos y la película se hacia interminable. Cuando ésta finalizó, ella dijo: "con este tipo de películas no puedo dormir" (era de miedo), creo que tendré pesadillas, ni yo tampoco respondí, no te jode, bueno lo dijo el pescador de Cantabria. "Si quieres puedo dormir contigo" añadíó con voz temblorosa. La dama le contestó rápidamente que sí, este "sí" retumbó como un trueno dentro de la casa, Una vez en la cama, sobre las 3 de la madrugada, sobrevoló otra vez el miedo entre los cuerpos, el pescador, por respeto, la susurro: "creo que voy a caer dormido pronto, estoy muy cansado", pero ella muy sutilmente empezó a hablar de Canarias. Hablaba acerca de su gastronomía, la forma de vida, la tranquilidad de la isla a diferencia de las grandes ciudades y él se quedó enganchado a la conversación. Eran las 4:30 y él dió un salto de la cama asegurando que había visto luces sobre el techo de la habitación, la mujer se echó a reír casi hasta morir y una vez acabó la sesión de risoterapia nocturna, le dijo que no se preocupara que no eran luciérnagas ni nada por el estilo, se levantó encendió la luz de la habitación y le mostró de qué se trataba: era simplemente el móvil que estaba cargando batería y emitía destellos de luz. “Menos mal”, exclamó el pescador, “estuve a punto de salir corriendo o lanzarme por el balcón”, (era un primer piso), pensé que me habías echado algo en la leche. Ella ya no se rió y contestó severamente: "la leche me la vas a echar tú a mi", no hubo más palabras durante un tiempo, solamente acción: arriba, abajo, al centro y "pa" dentro como los brindis de Nochevieja, caricias, besos, gemidos, alaridos, ladridos de un perro que estaba en la calle, una cama chirriando, pasión, locura, éxtasis y al final... un poquito de cansancio.

Una exclamación salió del poco aliento que tenia todavía el pescador “¡joder! He pasado de ver luces de un móvil a ver las estrellas con todas sus constelaciones. A lo que ella le contestó, “yo he visto la osa mayor en todo su esplendor”. El se rió con la sonrisa de la satisfacción del deber cumplido y a su vez recordaba la frase que le dijo un vagabundo en Budapest: "gato viejo caza ratones".

Cada uno estaba a un lado de la cama, pero el seguía nervioso. No sabía si se trataba de un sueño o una fantasía, y que en cualquier momento podría aparecer en su cama de Madrid. A la luz del alba que entraba por la ventana de la habitación justo a las 7 y 12 minutos por mi reloj, bueno quiero decir por el reloj del protagonista, éste notó como un dedo le acariciaba la parte externa del muslo, pensó que era un movimiento involuntario de la doncella. ¡Inocentes los hombres! No había dormido más de una hora y estaba notando como esta vez era toda la mano la que acariciaba su pecho en toda su extensión, la mano tranquila Canaria. El se quedó paralizado. Las caricias continuaban hacia su gran objetivo y la respiración por parte de los dos se podían oír en toda la habitación. El pescador seguía con los ojos cerrados e inmóvil en posición vertical, sereno, pero tenso, serio a la vez que temeroso, entonces la mano Canaria, tranquila esta vez, fue rápida como la flecha y le quitó los pantalones cortos al pescador como si de una profesional de quitar pantalones cortos se tratara.

Ya no eran caricias, era una masturbación en toda regla, él seguía inmóvil, pero la cabeza canaria tranquila también seguía hacia su objetivo, primero besaba el pecho, luego la cintura y así llego a su meta (por cierto si los americanos hubieran buscado armas nucleares, ahí las hubieran encontrado sin inspectores profesionales). Una vez en posición la cabeza canaria sabía perfectamente lo que debía hacer, suavidad, arriba, abajo, caricia beso, parar, seguir, tenia un don especial. En ese momento el pescador recordó que lo que él estaba buscando era su alma y espíritu perdido en algún recóndito lugar del mundo, pero no es menos cierto que importaba muy poco, sabedor de que no eran fundamentales estos dos órganos abstractos del ser humano para tal evento. (Curioso como puede el hombre o mujer olvidar su objetivo por una mano tranquila Canaria o unos labios calientes de Madrileño) ¿Tan débiles somos?

Eran las 7 y 15 minutos y los pajarillos estaban saludando al nuevo día, la luz del alba era resplandeciente, el gran momento estaba a punto de llegar. Todos los sentidos de aquel pobre hombre estaban muy receptivos. Su cuerpo se puso más tenso. Sus músculos a su vez se contraían. Abrió los ojos y miró por la ventana. Observó el amanecer por un instante y los volvió a cerrar, a la vez que exclamó como si saliera del alma perdida una voz "será mejor que te apartes" y ella le contestó suave y dulcemente: “perdona pero la leche que te bebiste ayer me la tienes que devolver”.

Amaneció completamente y el silencio era atronador. La dama levantó la cabeza a la altura de mis labios y me dijo: "buenos días cariño, voy a hacerte un café con un bollo caliente".

He visto amanecer en Granada y su famoso atardecer. En Alicante esperé toda la noche en la orilla del mar para ver de madrugada un sol radiante. En A Coruña después de una fiesta con lugareños, queimada incluida, también pude apreciar la belleza del amanecer de esa hermosa tierra, en Cuba con una joven envuelto en una toalla y el maullar de un gato bajo un sol resplandeciente, pero el amanecer más hermoso del mundo surgió en Santa Cruz de Tenerife.

Dedicado a Alicia con amor.

Articulos