30 de marzo, 2006
Fue hace ya tiempo, no recuerdo cuanto y no es importante, lo realmente interesante es el cambio de piel, o el atravesar el nudo que nos aprieta en la vida y parece que nos ahoga sin remedio y que solo esperamos el silencio y la oscuridad.
Dentro de esa oscuridad, la mía, porque hay más de las que se pueden imaginar, fui o, mejor dicho, escapé hacia una ciudad, Londres, la cual ya me había cautivado anteriormente en viaje de ocio. Esta vez fue para quedarme un cierto tiempo, porque necesitaba espacio, tiempo, y más cosas para poder reflexionar de mi pasado.
Un pasado aparentemente glorioso aunque con el tiempo me di cuenta de que no era real. Vivir, de alguna manera, siendo un líder en aspectos como algo de dinero, trabajo, novia formal y querido y aclamado por personas a quienes les gustaba mi manera de practicar deporte en general y, concretamente el fútbol, siempre con el aplauso de gentes que no conocía y la admiración de personas que no me conocían nada más que por una práctica, esto no es real, pues la persona es una cosa y la actividad que se realiza es otra, y todas las personas necesitan muchas cosas, algunas pocas, pero sí amor, cariño, que se las escuche en sus momentos malos y mejor callar y dejar que hable para que se desahoguen, pero sin intervenir el futuro y sin avasallar al buen amigo que presta sus oídos para compartir tus miedos, tus problemas. No se debe abusar de los amigos, pues están ahí para verte, sonreír, y que seas feliz, pero es verdad que alguna vez es necesario la escucha de alguien que depende de su frase, su apoyo o su sola presencia puede cambiar tu vida para bien.
Pues bien, una vez en Londres, sobre todo en sus hermosos jardines y paseando entre ellos con diferentes aromas y variadas flores, frente a algún lago, y sus patos o ardillas, empieza uno a pensar qué es lo que realmente le ha llevado hasta allí y, como me dice un amigo, nunca lo olvides, Londres es una ciudad particular porque hay dos tipos de personas, las que huyen de algo y se esconden, (pueden encontrar algo inesperado) y las que buscan algo y lo encuentran o no, y es el resumen de esta ciudad y parte de mi mismo. Yo era de los que huían, y me refugié en sus cosmopolitas calles, sus gentes frías, su comida atípica para cualquier mediterráneo y sus inmejorables cervezas, las cuales en lugar de cerrar mis heridas y cicatrizarlas, las abrieron más, con numerosas resacas, nuevos amoríos sin sentido de chicas y mujeres que estaban con el alma rota y solo querían cariño, pero yo no pensaba en darles ese cariño como tampoco en recibirlo, es un extraño contacto, parece invisible, no tiene música, no tiene color, solo es pasajero y nos abrimos más heridas porque pensamos que la otra persona nos puede ayudar, pero si uno mismo no está bien es difícil ayudar al que se encuentra mal, lo típico y real a su vez.
Una noche íbamos dos chicas, un amigo mío italiano, que son de esos Ángeles de la guarda que aparecen en la vida, y yo, y fuimos a tomar alguna de esas pintas inglesas. Yo me excedí con ellas, como era habitual, y no me arrepiento a día de hoy por diversos motivos, pero que no explicaré porque entraríamos en la mística, pues bien, de vuelta hacia nuestra residencia debíamos cruzar una carretera, era tarde, sobre las 2 ó 3 de la madrugada, tarde en Londres, y cuando mis acompañantes ya habían cruzado, yo me quedé el último y con mis movimientos irregulares, perezosos, me vi sorprendido por la cercanía de un coche, en un más que probable e inminente atropello sobre mi, me dio tiempo de mirar la cara del conductor, y estaba borracho, pero en lugar de girar en la otra dirección para no lastimarme, se produjo el efecto que suele pasar, dirigir su vehículo hacia la persona, hacia el miedo. Tuve la desgracia de caerme y solo me dio tiempo a ver un foco de luz muy fuerte, el de las luces del coche, y a menos de un metro y caído en el suelo, a una distancia de dos metros de la acera, nunca sabré cómo pude saltar desde el suelo con una fuerza y violencia sacada de dentro de mi, que nunca en mi vida creo que llegaré a comprender, y que me salvó. El conductor estaba con más miedo que yo, y cuando me reuní con mis amigos en la acera, solo les miré la cara pálida, y a una chica la vi perfectamente como se le saltaban las lagrimas, mi amigo italiano estaba pálido y si tiempo atrás casi todo eran bromas y risas, esta vez sacó su lado más serio, me dio a entender y me preguntó que si sabia lo que podía haber ocurrido, no hizo falta más. Hoy en día se me ponen los pelos de punta de recordar aquel momento.
Pero fue entonces cuando empecé a pensar en todo lo que me había llevado hasta esa ciudad y las circunstancias y en mi caso, como el de muchas otras personas, quizás fuera la ruptura de un amor, pero hoy en día no estoy seguro si inconscientemente yo quería vivir y sentir algo especial en Londres, pues me cautivó estando de ocio y la mente se programa hasta para una ruptura con tal de satisfacer y rechazar una vida placentera y subjetivamente viva y llena. Necesitaba experimentar, creer en algo, conocer, todo a cambio de que me negase el amor la persona por la que en aquel entonces hubiera dado la vida.
Pero la vida es elegir, Y HOY EN DIA SI TENGO QUE ELEGIR ENTRE ESTAR CASADO Y CON MUCHO DINERO CON LA QUE FUE MI NOVIA DURANTE CASI 9 AÑOS Y LAS EXPERIENCIAS QUE ENCONTRE Y AMISTADES LEJANAS E INOLVIDABLES, NO LO DUDARIA UN SOLO SEGUNDO, ME VOLVERIA A MARCHAR AUNQUE FUERA CON EL CORAZON HECHO TRIZAS, Y QUE CREO QUE JAMAS PODRE CICATRIZAR ESA HERIDA ABIERTA, PERO CADA GOTA DE SANGRE, PARA MI, ES UNA VICTORIA DIARIA.
Porque hoy ya se lo que es la vida, ya se lo que es la realidad, ya se lo que no es el aplauso fácil de un desconocido o el abrazo de quien crees que era tu amigo y no lo era en realidad, hoy se lo que es luchar por un algo, se como se consiguen las cosas más importantes, tanto las materiales como las espirituales y me encuentro en disposición de luchar porque llegue ese momento por el cual he dado mucha parte de mi vida. Se que llegará en todos los sentidos y reconociendo que he vivido muy bien, y que más de uno/a venderían su alma al diablo por haber llevado mi vida, siempre esta el otro lado de la moneda, ese que he pagado y que siempre pagaré, el que llegue ese segundo, ese momento esa parada de metro, ese centímetro, esa mirada, porque entonces estoy seguro de que no fallaré, no importa lo mucho del esfuerzo, el camino recorrido, no recuerdo con las chicas que estuve, ni las fiestas que hice con el supuesto divertimiento, solo mantengo leves recuerdos, una bañera, una sonrisa, una terraza, un jarrón … algún animal de casa, pero nada me viene nítido ni claro de eso que llaman diversión, chicas, alcohol, madrugadas interminables, nada, es tan frívolo, banal y pasajero que lo único que puedo sacar en conclusión es saber que es lo que no debo de hacer en mi vida.
Ahora solo espero un momento de magia, lo estoy esperando y buscando, entonces si habrían merecido la pena muchas penurias y esfuerzos, porque pase lo que pase jamás miraré hacia atrás, porque pase lo que pase jamás me arrepentiré de lo que hice, porque pase lo que pase, y puedo jurar que me he gastado casi todo mi dinero en diversiones interminables de las cuales ni me siento orgulloso ni me arrepiento, pasó y tenía que pasar. Solo recuerdo caras borrosas en sitios temerarios y personas con problemas muy grandes, y yo era uno más de ese mundo, pero ahora se que me llegará el momento donde por un centímetro, por un segundo, por una palabra, marcará mi vida … Si he sido débil y puede que haya demostrado lo contrario, ser fuerte, SE LO HAN CREIDO, Y ME HA SERVIDO PARA SOBREVIVIR EN LA JUNGLA QUE MI INFANCIA ME MARCO Y LAS PERSONAS QUE ME RODEARON Y CON LAS QUE HE MANTENIDO CONTACTOS NO MUY SALUDABLES, HA SIDO MI VIDA, la del débil. Pero los débiles también tenemos sitio en este mundo, como las mariposas, los conejos, los diferentes colores, todos tenemos un sitio en la viña del señor, LO MALO ES NO ACEPTAR LAS CARENCIAS O LOS DEFECTOS DE ALGUIEN AL CUAL AMAS, Y QUE ESTANDO CERCA DE EL NUNCA LE HAYAS CONOCIDO COMO PERSONA, PORQUE EXISTEN OTRAS PERSONAS QUE APUESTAN POR ELLOS, POR LOS SUPUESTOS PERDEDORES O POLITICAMENTE INCORRECTOS Y PASADO EL TIEMPO DICEN HABER TOCADO EL CIELO Y ENCONTRAR EL VERDADERO ORO ESPIRITUAL.
Ahora ya se que lo único que me hace estar un segundo más en esta vida es esperar ese momento o buscarlo yo mismo con una mirada al frente, PORQUE SE QUE NO FALLARE EN TODOS LOS ASPECTOS, ESTE ES EL MOTIVO POR EL CUAL VIVO, SOLO ESPERO ESE SEGUNDO, ESE METRO, ESA MIRADA, ESA MANO DE DIOS QUE YA ME OFRECIO Y QUE RECHACE.
DEDICADO A TODAS LAS PERSONAS QUE SE QUE ME QUIEREN BIEN, TAL Y COMO SOY, LAS QUE NUNCA ME HAN CONOCIDO ESTANDO MUY CERCA DE MI, LAS QUE EN MIS PEORES MOMENTOS ESTUVIERON A MI LADO Y LAS QUE APARECIERON EN MOMENTOS EN LOS QUE PODIA CAMBIAR MI VIDA PARA PEOR Y ME AYUDARON MUCHO.
Sí, ya lo sabia, el hombre es más hombre cuantas más veces se levanta del suelo.
Hay personas que nunca podremos doblegarnos a un sistema, a unas directrices marcadas para que seamos muy buenos y de esa forma manejables, prefiero el infierno que es donde están los personajes más divertidos, o por lo menos a los que puedo dar unas cuantas hostias.
Nunca se sabe quien está más perdido, el que aparenta triunfos o el que menos tiene, pero quien refleja más luz, es el que menos tiene y además está perdido.
Un hombre me dijo en un lugar lejano o cercano según se encuentre uno … (con su caña de pescar) … que los árboles más robustos aguantan muchas envestidas de la naturaleza, pero que en una verdadera tormenta son los que primero ceden … y los árboles más frágiles son los que se se amoldan a los vientos desde donde procedan y que superan las adversidades “climáticas” y “de la vida” …. La gallina cacarea, el buey muge, el perro ladra, el agua moja y el “fuego quema” …
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