{"id":187,"date":"2021-01-23T18:10:44","date_gmt":"2021-01-23T18:10:44","guid":{"rendered":"http:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/?p=187"},"modified":"2021-01-23T18:10:45","modified_gmt":"2021-01-23T18:10:45","slug":"el-estilista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/index.php\/2021\/01\/23\/el-estilista\/","title":{"rendered":"El Estilista"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">13 de febrero, 2007<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia que narro sucedi\u00f3 en Berl\u00edn. Despu\u00e9s de haber visitado las principales ciudades de Alemania y de degustar su gastronom\u00eda, cerveza y buenas gentes del pa\u00eds, me dispuse a acabar mi estancia donde la comenc\u00e9, en Berl\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era mi \u00faltimo d\u00eda y quise ir solo a un determinado lugar donde mis acompa\u00f1antes no quisieron, no les apetec\u00eda o no se atrev\u00edan .Me introduje en un barrio de los que me gustan, bohemios y perdedores casi todos y all\u00ed transcurri\u00f3 la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me met\u00ed en una cervecer\u00eda en la cual hab\u00eda desde hind\u00faes, hasta una gente extra\u00f1a con t\u00fanicas blancas, pero la mayor\u00eda eran alemanes. Yo me coloqu\u00e9 al lado de la puerta y con la espalda cubierta por la pared, desde donde ten\u00eda una buena visi\u00f3n para ver el comportamiento de las personas de aquella cervecer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue as\u00ed como vi enfrente de m\u00ed a 4 individuos de m\u00e1s de 40 a\u00f1os que ped\u00edan una cerveza tras otra, con grandes risas. Se uni\u00f3 a ellos una mujer, que pidi\u00f3 otra cerveza y m\u00e1s tarde una infusi\u00f3n, y luego se uni\u00f3 otro sujeto m\u00e1s para mayores risas. Justo a mi izquierda estaban sentadas 2 se\u00f1oritas y not\u00e9 que me quer\u00edan decir algo y lo hicieron, ni las entend\u00eda, ni me fiaba. As\u00ed pues me qued\u00e9 mirando a las personas que ten\u00eda enfrente, anteriormente citadas, todos coincid\u00edan en algo, eran unos PERDEDORES DE LA VIDA QUE CON SUS RISAS DISIMULABAN SUS PENAS. La mujer lo mismo y tambi\u00e9n un hombre muy bajito que entr\u00f3 por la puerta con una se\u00f1orita muy alta y de buen ver, lo cual no me cuadraba, me imagino que ser\u00eda cuesti\u00f3n de dinero, aunque el amor, es el amor, pero esta vez no era as\u00ed, not\u00e9 como la mujer alemana estaba inquieta y disgustada y no eran un a pareja normal, tendr\u00eda que pagar, el se\u00f1or bajito, por unos servicios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este marco me encontr\u00e9 y quise reflexionar en que trabajar\u00edan los hombres de las grandes risas ficticias y, ri\u00e9ndome yo solo, me imaginaba al hombre del medio, fuerte \u00e9l y cabez\u00f3n, como cartero de lunes a domingo; al de su derecha, alto y espigado, lo imaginaba como jardinero de una comunidad de vecinos; al de la izquierda lo imaginaba como basurero de una zona de gays; el que se incorpor\u00f3 ten\u00eda escrito en su frente que no sab\u00eda ni donde viv\u00eda, con lo cual dif\u00edcil imaginar su trabajo, y la mujer, haciendo favores a los perdedores de la noche, si no nunca se meter\u00eda all\u00ed, a esas horas y entre tanto frustrado de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero quien de verdad despert\u00f3 mi atenci\u00f3n y admiraci\u00f3n fue un se\u00f1or que se encontraba casi aislado junto a una columna. Me cost\u00f3 mucho entender como era esta persona, pues ten\u00eda una sonrisa burlona majestuosa. Parec\u00eda que ten\u00eda el h\u00e1bito de mirar fijamente al resto de gente, como yo, y su sonrisa burlona, me atra\u00eda cada vez m\u00e1s. Creo que se re\u00eda del desprop\u00f3sito de la vida de los mencionados anteriormente, sonre\u00eda y llenaba su vaso de cerveza con una gran destreza y con mucho estilo, el otro brazo apoyado en la barra dejaba caer su larga mano, para ser menudo y de poca estatura su mano era alargada y sobre todo sus dedos, ese brazo lo manten\u00eda inm\u00f3vil y junto a su sonrisa burlona y picaresca de observar al gent\u00edo y escuchar su griter\u00edo, me llamaba la atenci\u00f3n m\u00e1s su mirada, a veces inm\u00f3vil, con unos grandes ojos y nada agresivos, m\u00e1s bien de paz y desinhibici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estaba el hombre relajado, as\u00ed lo demostraba su postura y su ligereza para llenar su vaso de cerveza. Era, a su vez, muy comedido y manten\u00eda un gran respeto por el entorno, que cada vez se hacia m\u00e1s tenso, principalmente porque justo detr\u00e1s del hombre del brazo apoyado en la barra, se estaba jugando una partida de cartas y parec\u00edan enfadarse cada vez m\u00e1s. Pronto me di cuenta de que se trataba de una partida de cartas con dinero de por medio, lo curioso es que yo estaba relativamente alejado, pero el se\u00f1or, a quien por fin vi bien el rostro pues se encendi\u00f3 un foco, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n por su peinado, era con raya en medio y ten\u00eda un bigote muy sutil. Pens\u00e9 entonces que ese rostro, con esa tranquilidad y, sobre todo, su mano alargada, pertenecer\u00eda a un hombre que se dedicaba a las bellas artes, quiz\u00e1s piano, pintor, escultor o algo semejante, pero no era un perdedor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante los gritos de los jugadores mostraba un gran respeto, como espectador de primera fila. Quiz\u00e1s su sonrisa burlona procediera de la costumbre de mirar y sonre\u00edr cuando advert\u00eda un error en la jugada de alguien, pero era muy cauteloso y sutil para respetar a los jugadores, pues la sonrisa burlona la hac\u00eda para si mismo y se daba la vuelta para no molestar. Ten\u00eda una gran abstracci\u00f3n radical de todo el entorno, indudablemente efectiva, junto con una gran entereza psicol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un grito desgarrador de uno de los jugadores hizo que los presentes dejaran de re\u00edr e incluso de hablar. Seg\u00fan cre\u00ed entender perdi\u00f3 mucho dinero y quiz\u00e1s algo m\u00e1s. Entonces se form\u00f3 una trifulca, hubo agarrones y empujones entre varios de los jugadores pendencieros. En una de las bravatas y empujones fueron a chocar contra el hombre de las bellas artes y su cabeza choc\u00f3 de frente contra la columna que estaba junto a \u00e9l, pero no se inmut\u00f3 y pidi\u00f3 otra cerveza. Desde la botella, llen\u00f3 otra vez su vaso con una tranquilidad palpable y con m\u00e1s estilo que las anteriores, mientras detr\u00e1s de \u00e9l hab\u00eda ya una pelea en toda regla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gente se apart\u00f3 hacia un lado asustada, pero el hombre se manten\u00eda fr\u00edo como el hielo y sobre todo segu\u00eda con su sonrisa burlona que, particularmente a m\u00ed, que estaba m\u00e1s alejado y al lado de la puerta para poder escapar en caso de causa mayor, me daba cierta tranquilidad. Mientras otro empuj\u00f3n por la espalda fue a parar al hombre de mano alargada, con peinado de raya en medio y brazo inm\u00f3vil sobre la barra, y bebi\u00f3 un trago con esa sonrisa burlona, pero esta vez fue m\u00e1s palpable que no le hab\u00eda gustado, PORQUE LA BOTELLA DE CERVEZA QUE ESTABA A MEDIAS CAYO AL SUELO.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando uno de los hombres, que era quien llevaba todo el dinero de la partida jugada, se dispon\u00eda a tomar direcci\u00f3n hacia la puerta, se tropez\u00f3 con el maestro de bellas artes y LE TIRO SU VASO DE CERVEZA, entonces, con una destreza fuera de lo normal y nada com\u00fan, sac\u00f3 de su chaqueta alg\u00fan objeto punzante y con una rapidez diab\u00f3lica le di\u00f3 un corte en el cuello, para luego atravesar su coraz\u00f3n. Salt\u00f3 la sangre como si se tratara de una manguera. El jugador de cartas se desangraba en el suelo por la sangre que le sal\u00eda del cuello y el punz\u00f3n que permanec\u00eda clavado en su coraz\u00f3n, el hombre de las bellas artes retom\u00f3 su posici\u00f3n tal cual estaba antes de la pelea y se qued\u00f3 quieto. Todos salimos del local despavoridos y asustados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para mi no se trataba de una psicosis cr\u00f3nica, la del hombre de las bellas artes, ni tampoco habr\u00eda tenido, a buen seguro, una infancia de sever\u00edsima educaci\u00f3n en orfanatos, que le dej\u00f3 marcas imborrables para el resto de su vida que pudieran haber sido mitigadas con un tratamiento, SOLO CREO QUE AL SE\u00d1OR LE TIRARON SU CERVEZA Y LE EMPUJARON 3 VECES Y QUE ESTABA MUY TRANQUILO Y LE PERTUBARON SU PAZ DE BUEN SAMARITANO.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo m\u00e1s seguro es que \u00bfQui\u00e9n sabe? \u00bfY qui\u00e9n es qui\u00e9n?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>13 de febrero, 2007 La historia que narro sucedi\u00f3 en Berl\u00edn. 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