{"id":251,"date":"2021-01-23T18:33:19","date_gmt":"2021-01-23T18:33:19","guid":{"rendered":"http:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/?p=251"},"modified":"2021-01-23T18:33:20","modified_gmt":"2021-01-23T18:33:20","slug":"la-tristeza-de-madrid","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/index.php\/2021\/01\/23\/la-tristeza-de-madrid\/","title":{"rendered":"La Tristeza de Madrid"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1 de septiembre, 2010<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era un d\u00eda cualquiera, pero diferente, bajo ese color del azul del cielo, que a veces parece rojizo, sobre todo al atardecer visto desde los alrededores del Palacio Real que era all\u00ed donde me encontraba solo, caminado y mirando a las gentes que pululaban por la zona, y tambi\u00e9n respirando la ciudad, porque todas las ciudades tienen un olor diferente, y el de Madrid al atardecer es muy entra\u00f1able, se te cuela en el alma y a la vez que te ofrece toda su energ\u00eda, tambi\u00e9n te llena de nostalgia el esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue entonces cuando me acord\u00e9 con una media sonrisa de la frase m\u00edtica y t\u00edpica MADRID ME MATA. Comenc\u00e9 a pensar en los a\u00f1os pasados en mi ciudad, las diversiones incontroladas y banales, los amaneceres con churros con chocolate, las delirantes trastadas, el irnos sin pagar de un bar, las m\u00faltiples piller\u00edas para conquistar a las princesas de Madrid y las extranjeras en el amanecer del alba cuando desgraciadamente sus cuerpos estaban con grades dosis de alcohol y esto hiciera que nos fu\u00e9ramos lejos de ellas, nunca se debe estar con una mujer borracha, es mejor ayudarla y que descanse en su hotel o casa o residencia, te lo agradecer\u00e1 m\u00e1s, solo la gente del mal vivir ser\u00edan capaces de abusar de esas incautas chicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tanto en cuanto recordaba ese pasado muy presente, me dirig\u00ed a una zona que no es aconsejable para turistas y tampoco para espa\u00f1oles, la calle Montera, hab\u00eda estado muchas veces en esa zona, entre otras razones porque all\u00ed cerca trabaj\u00e9 m\u00e1s de 3 a\u00f1os y deb\u00eda de transitar por ella para llegar a la parada de un autob\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta vez me fij\u00e9 en eso que existe detr\u00e1s de lo que se ve a simple vista, pude ver sobre el suelo una persona que esperaba la muerte y que nadie hace nada por ella, ve\u00eda sangre por el suelo, junto con cagadas de las palomas, los edificios parec\u00edan m\u00e1s viejos y apunto de derruirse, hab\u00eda estado all\u00ed un periodo de mi vida, pero jam\u00e1s repar\u00e9 en esas personas o quiz\u00e1s s\u00ed, pero me ment\u00eda a mi mismo para no sufrir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las calles adyacentes se situaban \u00e1rabes para vender tabaco, tambi\u00e9n los enormes negros con sus mantas vend\u00edan su material, mercanc\u00edas averiadas o cualquier otra cosa, relojes sin hora, como si no existiera el tiempo, y cuando llegaba la polic\u00eda hac\u00edan de su manta un petate, para no perder la mercanc\u00eda y su sustento para sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n hab\u00eda peruanos tocando su m\u00fasica m\u00edstica y otros m\u00fasicos para despu\u00e9s muy cort\u00e9smente pedir un diezmo, o quiz\u00e1s para que le comprases un CD producido por ellos mismos, seg\u00fan te informaban los m\u00fasicos peruanos con sus ponchos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto la vida de los dem\u00e1s trascurre aparentemente normal, gritos de algarab\u00eda, de j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes para disfrutar de la noche madrile\u00f1a, ignorando que como dice la canci\u00f3n ya no existen pr\u00edncipes azules, en cualquier caso la sensaci\u00f3n era de euforia, de emociones demasiado elevadas para horas m\u00e1s tardes descender seg\u00fan comienza el alba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me dirig\u00ed a la calle Montera donde hab\u00eda estado casi cuatro a\u00f1os sin reparar en todas aquellas putas con sus caras desahuciadas, con sus ojos de una tristeza milenaria, hab\u00eda m\u00e1s que cuando yo trabajaba cerca de la zona, al pasar cerca de ellas te miran con esos ojos y esa mirada triste pero con una sonrisa libidinosa, al pasar de largo y mirar hacia atr\u00e1s, su sonrisa desaparec\u00eda, no pod\u00edan aguantar un gesto tan precario y falso y sal\u00eda a relucir sus caras verdaderas, unas caras de desolaci\u00f3n infinita y desesperaci\u00f3n hasta querer su propia destrucci\u00f3n, eran animales en cautiverio, que se acostumbraron a mirar la vida desde una c\u00e1rcel interna .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las hab\u00eda negras, que sabedoras de que el cliente en cuesti\u00f3n no suelen ir con ellas, rebajan su servicio a precios rid\u00edculos, las hab\u00eda de las de toda la vida, que con sus maquillajes y su ret\u00f3rica, son capaces de conseguir una clientela fija mayor de 50 a\u00f1os, porque saben escuchar y atender las verdaderas necesidades de esos desgraciados hombres que viven en una penumbra sin fe ni esperanza, y que con los ojos de esas se\u00f1oras con aparatoso maquillaje y ternura, consegu\u00edan unir sus pobres almas por un periodo de tiempo corto, para proseguir con sus rutinas, seguir estando recostadas sobre sus esquinas como una antig\u00fcedad, esas esquinas que se van pudriendo por el tiempo, la urbe, el viento de Madrid, las que no quieren ser vistas o quiz\u00e1s ya no se distraigan por ver una jeringuilla clavada en un brazo, se sit\u00faan en el t\u00fanel y a la vez pasadizo para unir las calles de la plaza del Carmen con Montera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n quiz\u00e1s se sit\u00faen en esa zona como apartadas por la gran abundancia de prostitutas de los pa\u00edses del este, quienes poseen una escultura m\u00e1s joven y son m\u00e1s bellas, con los t\u00edpicos rasgos f\u00edsicos; adem\u00e1s de vez en cuando juegan entre ellas, o gritan o bailan, para llamar la atenci\u00f3n del cliente mir\u00f3n de turno o para paliar su ira, su dolor interno que es infinito; llevan unos tacones demasiado altos para parecer m\u00e1s bellas y esbeltas y tan altos son que las hace parecer no estar en la tierra y querer salir volando hacia sus hogares, antes de que una lipotimia o desvanecimiento grave por su escaso alimento o mal repartido durante el d\u00eda y la noche y el fr\u00edo y el calor a que se someten que hace parecer a sus cuerpos resquebrajados y con una significativa delgadez , deje un pasaporte menos y encuentren m\u00e1s paz en otro lugar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese ya no era el aire de Madrid, m\u00e1s bien hab\u00eda incluso que aguantar la respiraci\u00f3n, porque ol\u00eda a orines, a palabras que no se encuentran en el diccionario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La situaci\u00f3n se convert\u00eda en m\u00e1s t\u00e9trica cuando tambi\u00e9n se o\u00edan las penurias de aquellos que est\u00e1n entre los cartones cercando un portal, viandantes caminado hacia la calle arriba y abajo, los mismos que estaban tardando en elegir a su princesa por un tiempo corto y breve, pero suficiente para que tapasen las l\u00e1grimas de esas princesas y tengan que hacer de actrices del deseo y del placer para dentaduras sin dientes, desesperados de sus vidas que desean ver m\u00e1s desesperaci\u00f3n en una cara que sufra m\u00e1s que la suya y de esta manera corra por su cuerpo un desgarro muscular y su descarga de veneno dentro de aquella princesa que terminado el acto ya no pod\u00eda sonre\u00edr y se desped\u00edan, sin ning\u00fan beso y con un adi\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya era suficiente para m\u00ed y met\u00ed en el metro para nunca m\u00e1s recordar, para jam\u00e1s olvidarlo, pero para mi sorpresa me encontr\u00e9 con un amigo, al cual no pod\u00eda enga\u00f1ar de mi aventura, que muchos sab\u00edan y pocos la desechaban por banal y fr\u00edvola para sus vidas. Para mi sorpresa me propuso mi amigo que baj\u00e1semos en la estaci\u00f3n de Lago y de esta manera ver\u00edamos m\u00e1s de lo mismo que yo v\u00ed minutos antes, aduciendo que lo de la Casa de Campo se trataba ya de algo sin escr\u00fapulos e infernal como no pod\u00eda ser de otro modo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed fue, nos bajamos de la estaci\u00f3n de Lago, para incorporarnos a pie. Todos van en sus coches para la faena, a pie solo los locos o aventureros temerarios, el caso es que empezamos la caminata que los dos sab\u00edamos de memoria, si empez\u00e1bamos en un punto acabamos en otro, conoc\u00edamos mejor la zona que aquellas pobres almas que se albergaban entre los \u00e1rboles. No es balad\u00ed que hace a\u00f1os las familias iban a comer a la Casa de Campo y que por las ma\u00f1anas es un lugar de tr\u00e1nsito para corredores, ciclistas y otros deportistas, por tanto sab\u00edamos d\u00f3nde pis\u00e1bamos, pero no eran los compa\u00f1eros de las ma\u00f1anas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda una caravana de coches para ver a las prostitutas y que a su vez llegaran a un acuerdo econ\u00f3mico para consumar el acto del servicio pactado, muchos de ellos pasaban una y otra vez mirando, porque quer\u00edan asegurarse alguna chica nueva y sumisa, pues muchos de ellos eran asiduos y las prefer\u00edan nuevas y el tiempo tambi\u00e9n corr\u00eda, y las excusas para los casados iban difiriendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi amigo y yo \u00edbamos hablando de la esclavitud de esas mujeres, de la gran condena que pesa sobre ellas, ojos noct\u00e1mbulos, olores que gritan, llantos sin l\u00e1grimas, sonrisas llorosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las africanas se abalanzan sobre los coches, quienes las mantienen all\u00ed las han robado su alma por mediaci\u00f3n de ritos vud\u00fas y la magia negra muy utilizada y con una gran superstici\u00f3n en sus pa\u00edses de origen, deben obedecer porque de lo contrario les caer\u00eda una maldici\u00f3n a ellas o a sus familias, de esta manera ca\u00edan fulminadas hacia los coches mostrando sus culos y sus pechos y cuando eran rechazadas, esgrim\u00edan todo tipo de gritos e insultos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lugares oscuros hab\u00eda coches, y tanto mi amigo y yo sol\u00edamos decir a la vez susurrando, mira los que custodian las chicas, los detect\u00e1bamos a la vez, no era dif\u00edcil, nadie entraba al coche y segu\u00eda siempre all\u00ed, estaba claro de quien se trataba, entonces mi amigo me dijo, mira hacia la izquierda con sigilo, y dime si ves y piensas lo que yo \u00a1\u00a1\u00a1Hostias!!! Dije, lo sab\u00eda claro, pero no con tantas pruebas delante de mis ojos, dos furgonetas estaban paradas y mujeres saliendo de ellas, mujeres con ropas cortas y alguna sal\u00eda con los pechos descubiertos, en total entre las dos furgonetas salieron m\u00e1s o menos 25 \u00f3 30. Las hab\u00eda con la t\u00edpica chaqueta peque\u00f1a o torera, botas con plataformas, bragas baratas, pechos recargados y tetas chillonas. Todo el vestuario las hacia parecer m\u00e1s flacas y zancudas. Mientras, los hombres de las furgonetas con acento extranjero se marcharon, como sabiendo perfectamente lo que hac\u00edan, y sabiendo que las chicas ten\u00edan que recaudar un dinero fijo cada d\u00eda y noche, si no las familias de \u00e9stas sufrir\u00edan las consecuencias y las primeras ser\u00edan ella mismas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seguimos por nuestro camino y una de ellas nos propuso que lo hici\u00e9ramos en un banco o al lado de un \u00e1rbol, la dijimos que no nos gustaba hacerlo en una situaci\u00f3n tan de desamparo, con una sonrisa que hizo que ella tambi\u00e9n se riera. Mi amigo llevaba un termo con caf\u00e9 y se lo ofreci\u00f3, lo tom\u00f3 con gusto y nos di\u00f3 las gracias, y sin poder contenerme la dije que por qu\u00e9 no se iba de all\u00ed, que nosotros nos ocupar\u00edamos de todo. Nos mir\u00f3 con ojos de incr\u00e9dula y a su vez de pena, de esa tristeza que ti\u00f1e el alba del Lago de la Casa de Campo al amanecer de Madrid. Nos dijo que est\u00e1bamos locos y que sigui\u00e9ramos nuestro camino. La dije: ma\u00f1ana vuelvo en coche por aqu\u00ed y te lo explicar\u00e9 todo. De c\u00f3mo se puede actuar y cual ser\u00eda el plan , dije, y si no, pues me lo hago contigo en plan novios. La saqu\u00e9 una sonrisa de verdad y nos distanciamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A unos cien metros, un coche con las luces apagadas se par\u00f3 a nuestro lado, mi amigo se dedica a la seguridad y entrena todos los d\u00edas artes marciales y tiro con armas de fuego y yo soy lo que soy, un n\u00f3mada errante que camina por el lugar correcto. Entonces nos pusimos en guardia y con la adrenalina por los aires, sab\u00edamos como actuar\u00edamos nosotros, pero no ellos y eso era un handicap. El caso es que baj\u00f3 la ventanilla del coche, y nos dijo un tipo rudo, con el pelo moreno y un reloj de los caros, est\u00e1is espant\u00e1ndome a la clientela, si no os vais a tomar por culo, me voy a enfadar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La manera tan violenta con que nos lo hab\u00eda dicho, nos enerv\u00f3 los nervios y pensamos en hacer una emboscada, ten\u00eda el mismo miedo que la misma sed de un ser maligno que no dejar\u00eda ni un diente a salvo de ese ser, pues conoc\u00eda el camino y si llegaba hasta un paraje\u2026Me dijo mi amigo: para que ya te veo, quieres ser otra vez un Quijote y dar una lecci\u00f3n al mundo. Se ri\u00f3 mirando mis ojos llenos de rabia, conoc\u00eda esa mirada y le hacia gracia. Venga vayamos a casa y ma\u00f1ana quedamos para ir a comprar el aparato deportivo que te dije.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Montamos en la estaci\u00f3n Casa de Campo, y mi silencio hasta mi casa era un grito de rabia y de la TRISTEZA DE MADRID.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 de septiembre, 2010 Era un d\u00eda cualquiera, pero diferente, bajo ese color del azul del cielo, que a veces parece rojizo, sobre todo al atardecer visto desde los alrededores del Palacio Real que era all\u00ed donde me encontraba solo, caminado y mirando a las gentes que pululaban por la zona, y tambi\u00e9n respirando la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-251","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/251","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=251"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/251\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":252,"href":"https:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/251\/revisions\/252"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=251"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=251"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/el-amo-del-calabozo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=251"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}